domingo, 18 de octubre de 2015

La enseñanza de las ciencias naturales

Llamamos Ciencias Naturales a las ciencias que, desde distintos puntos de vista, estudian los fenómenos naturales. Muy a menudo se consideran a: Física, Biología, Química y la Geología. Para fines del presente texto, cuando se hable de enseñanza de Ciencias Naturales, se hará referencia a la enseñanza de Física, Química y Biología en su conjunto. Diversas investigaciones demuestran que el niño, desde que nace, aprende y responde a los estímulos que excitan sus sentidos y este interés por su medio debe encontrar una adecuada respuesta para continuar con un gradual y correcto desarrollo. La educación inicial es la que recibe el niño no mayor de 6 años con el objetivo de guiar sus primeras experiencias, estimular el desarrollo de su personalidad y así facilitar su integración al medio. Dentro de los propósitos de la educación inicial, encontramos el de estimular la formación de actividades hacia la investigación científica, esto acerca al niño a diversas experiencias y conocimientos que potencien una visón más compleja del mundo, se trata de “mirar con otros ojos aquello que resulta habitual y a la vez acercarse a otros contextos menos conocidos”4 . En el nivel inicial no se puede hablar de enseñanza propiamente dicha de contenidos de Biología, Química o Física, sino más bien de una interacción con el medio ambiente que contribuirá a la construcción del conocimiento, ampliando y enriqueciendo estas primeras estructuras cognitivas. ¿Es correcto afirmar que con solo manipular los niños ya están aprendiendo? Muchas veces se tiene la errónea idea que con solo manipular los objetos del medio se está produciendo conocimiento nuevo para el niño, nada más alejado de la realidad. Por ejemplo, no se adquiere el concepto de dureza solamente con la percepción táctil, sino, es necesario un proceso mental de asimilación. En muchas ocasiones la manipulación ayuda a obtener información, pero en no muy pocos casos, aunque se realice reiteradamente, no es suficiente. Por ejemplo, para aprender cómo funcionan los palos de tejer, no basta con mente con el mundo, así como tomar decisiones conscientes y responsables para solucionar diversos problemas. 4 Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Diseño curricular para la educación inicial (2000) 142 Invest. Educ. 14 (26), 2010 Daniel Rubén Tacca Huamán manipular u observarlos, es necesario ir donde una persona diestra en ese oficio para que nos demuestre cómo los usa. Durante años la labor docente se dirigió a la realización de actividades de manipulación, pero ahora se tiene que voltear la mirada hacia las actividades de exploración, aquellas que tomen en cuenta las ideas previas del estudiante, que valoren sus preguntas, que los inciten a hablar de lo que han hecho y están haciendo, dicho en otras palabras, se tiene que voltear la mirada a las actividades en las que el niño construya, poco a poco, su propio conocimiento. Para que las exploraciones sean ricas y satisfactorias, se debe considerar que cada niño tiene sus peculiaridades al momento de explorar el mundo, cada uno puede tomarse un tiempo diferente, hay quienes rápidamente organizan sus manipulaciones, mientras que otros se acercan a los objetos más lentamente. También es necesaria la presencia de los materiales adecuados, se debe prever si el trabajo exploratorio será individual y/o grupal. Ahondar en estas recomendaciones no es el objetivo del presente texto pero consideré necesario por lo menos mencionar dos. Otro punto que es importante aclarar, es el hecho de que muchos docentes consideran que con solo la manipulación y/o exploración del mundo, los niños ya están descubriendo los conocimientos científicos. Es cierto, al usar los sentidos sobre los objetos para capturar sus características, el niño está obteniendo información valiosa sobre dicho objeto, de esta forma incrementa la información que tenía, pero afirmar que la asimilación y procesamiento de esta información constituye parte del conocimiento científico es muy arriesgado. La obtención de esta información solamente indica cómo es la naturaleza, más no cómo funciona, ya que el conocimiento científico involucra una serie de teorías y procesos con los cuales se puede llegar a muchas interpretaciones de la naturaleza. Es por lo dicho que la enseñanza de las Ciencias Naturales en el nivel inicial no tiene por objetivo que el niño de explicación del porqué de los fenómenos, sino más bien, se trata de tener una visión descriptiva del ambiente, esto involucra una organización de sus conocimientos para responder a la pregunta ¿Cómo es el ambiente? Para dar respuesta a esta interrogante es necesario que se involucren con los objetos y/o fenómenos a indagar, pero también es imprescindible la Invest. Educ. 14 (26), 2010 143 La enseñanza de las ciencias naturales en la educación básica interacción con los adultos (padres, hermanos, etc.), siendo estos últimos fuente importante de conocimientos y “explicaciones”. Tal es la implicancia de estas afirmaciones, que el docente de inicial que desarrollare el área de Ciencias Naturales debe revisar sus concepciones sobre estas ciencias, reflexionar y profundizar acerca de una propuesta de enseñanza que enfatice la interpretación de información nueva o reinterpretación de conocimientos por parte de los niños. De la misma forma, es necesario tener en cuenta las ideas que los niños construyen respecto a objetos y/o fenómenos en experiencias anteriores y fuera del centro educativo.

ENSEÑANZA DE CIENCIAS NATURALES EN EL NIVEL PRIMARIA

La enseñanza de Ciencias Naturales constituye una prioridad en la formación de los niños ya que promueve el desarrollo del pensamiento crítico y creativo. En este nivel se reúnen contenidos vinculados con el conocimiento y exploración del mundo, además de una progresiva apropiación de algunos modelos y/o teorías propios de la Ciencias Naturales, para empezar a interpretar y explicar la naturaleza. No es un secreto que por muchos años la enseñanza de las Ciencias Naturales en este nivel fue llevada a cabo por un modelo en el cual imperaba el método expositivo, relegando de esta forma a los alumnos a la situación de espectador pasivo. En este sistema anacrónico, el aprendizaje se limitaba a la recepción de un cúmulo de definiciones que evitaban dar lugar al pensamiento crítico. Por mucho tiempo se ignoró que los alumnos tenían experiencias propias y por lo tanto traían consigo sus propias definiciones. Aun en la actualidad, en muchas escuelas públicas (y en algunas privadas) la enseñanza de las ciencias se reduce a que los niños memoricen conceptos, hechos, leyes, fórmulas y ejercicios logrando una “educación” en la que el alumno tiene su cabeza repleta de conocimientos aislados y no se logra desarrollar su espíritu comprensivo, reflexivo e innovador. El docente de Ciencias Naturales ya no solo debe transmitir información, sino enseñar a utilizarla en un proceso continuo de construcción, reconstrucción, organización y reorganización de ideas y experiencias. 144 Invest. Educ. 14 (26), 2010 Daniel Rubén Tacca Huamán En los primeros tres años (1.°, 2.° y 3.° grado de primaria) se propone una aproximación lenta y progresiva, un tránsito de ideas que describían el mundo hacia ideas que contribuyan a la construcción del conocimiento, como plantea Piaget: Se debe enseñar con la manipulación de material concreto luego con explicaciones verbales. Se tiene que desarrollar el espíritu inquisidor, y la primera muestra de ello es que los alumnos aprendan a formular preguntas y a dar respuestas tentativas; así mismo empezar a realizar observaciones y exploraciones cuantitativas, recolectar datos y describir sus observaciones. En los siguientes tres años (4.°, 5.° y 6.° de primaria) los alumnos van armando un panorama del tipo de fenómenos, problemas y situaciones que son objeto de estudio de las Ciencias Naturales. En esta “segunda” etapa, el conocimiento logrado se especializa. Este avance en la complejidad de los conocimientos se manifiesta en un análisis más sistemático y meticuloso de los objetos de estudio, así como de la metodología a utilizar. Cuando se menciona la frase: “análisis sistemático” se hace referencia a un tipo de análisis que es superior al utilizado en el nivel inicial, recodemos que en dicho nivel solo se buscaba responder a la pregunta ¿Cómo es la naturaleza?, mientras que en este nivel hablamos de un conocimiento que supere la descripción, los saberes espontáneos y dispersos. Tanto así, que los alumnos logren organizar y categorizar sus conocimientos para poder establecer generalizaciones. Se empieza a explicar cómo funciona el mundo: La enseñanza de las ciencias, debe buscar la explicación del por qué se dan los eventos o fenómenos, y cómo se producen; esto es lo que hará progresar al conocimiento científico (Mencionado en Morin, 1990). Como se dijo anteriormente, los niños traen ideas previas de experiencias anteriores, estas ideas muchas veces erróneas pueden ser modificadas (corregidas) al ser confrontadas con nuevas y mejores experiencias. El aprendizaje es producto de la modificación de ideas al añadir nuevos elementos que posibiliten una mejor explicación de lo que sucede en el mundo. Este cambio de ideas no puede ser aleatorio ni mucho menos brusco, es decir debe ser un proceso lento, paulatino y ordenado. Para que los niños se acerquen a la ciencia, sus ideas previas deben ser un eslabón imprescindible en el camino hacia las concepciones científicas. Debemos recordar que muchas de estas ideas llamadas “erróneas” Invest. Educ. 14 (26), 2010 145 La enseñanza de las ciencias naturales en la educación básica también han sido concepciones que en otros tiempos se creían que era ciencia. En muchos casos pueden surgir diversas explicaciones para un mismo fenómeno. Esto depende de cómo piensa, qué le interesa y lo que puede interpretar el niño. Es mejor incentivar la discusión de ideas entre niños5 para que se den cuenta en que están de acuerdo y en que piensan distinto. Con este tipo de debate, implícitamente aprenden a argumentar y dar coherencia lógica a sus ideas. En este nivel, se busca el desarrollo de nuevos conocimientos sobre el mundo, para lo cual se puede planificar actividades como: • Predecir lo que puede suceder. • Expresar su punto de vista y fundamentarlo para convencer a los demás. • Buscar explicaciones a los problemas para poder entenderlos. • Encontrar semejanzas y diferencias en diversas situaciones. • Prestar atención a opiniones distintas a las suyas. • Poner en duda toda información que se le brinde. • Resolver las situaciones problemáticas formando grupos de trabajo. • Entender por qué ocurren las cosas y analizar la posibilidad de que ocurran de otra manera. Esta lista de actividades ayuda al desarrollo de un aprendizaje que se acerca al conocimiento científico y se aleja de la memorización de contenidos. Es en esta etapa que la enseñanza de las Ciencias Naturales debe poner atención en desarrollar la capacidad de comprender que los cambios e interacciones que ocurren en el mundo no son asilados. Se empieza a plantear preguntas como: ¿Qué sucede si…? o ¿Qué sucede mientras…? Se debe despertar el espíritu científico, investigativo. La búsqueda y organización de información, desarrollo de experiencias, formulación de opiniones fundamentadas, flexibilidad frente a las opiniones, desconfianza ante las apariencias y poco a poco lograr la precisión en las preguntas. 5 En la actualidad se ha encontrado que el razonamiento del niño se desarrolla en la cooperación, 

Tomado de: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/publicaciones/inv_educativa/2010_n26/a11.pdf


Para encontrar actividades que puedes implemetar en tu clase puedes dar clic aca
http://digital.bl.fcen.uba.ar/Download/Libros/Libro_0004_Meinardi.pdf


Además en las siguientes imágenes puedes observar algunas estrategias para abordar diferentes temáticas.




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